Luang Prabang, guest houses coquetonas

Esta ciudad es como un sueño. Pequeños restaurantes de comida de cualquier nacionalidad arremolinados en torno a un mercado lleno de productos locales, artesanías magníficas, templos y monjes que pasean al amanecer. Esta es la Asia que me imaginaba, gentes tranquilas que te invitan a compartir un rezo con ellos y a descubrir su cultura y religión.

Vang Vieng

Dibujo de Vang Vieng, desayunando en un precioso hotel

Uno de los lugares que más paz me ha dado en mi vida es la rivera del río Nam Song, rodeadas de flores y campos de arroz. Las montañas de relieve karstico dan al perfil de los atardeceres una luz singular, como si estuvieras soñando. Desayunamos en este hotel, en el sur de la ciudad de Vand Vieng, y después hicimos tubing (descenso del río en una rueda neumática) disfrutando de los olores de la vegetación y también de alguna que otra discoteca curiosísima en medio de la excursión!

Para más detalles, mirar este blog, hay una buena descripción y fotos del lugar.

desayunando con vistas a las montañas de Vnag Vieng
Esta es la composición original en mi diario de viaje.

Laos, dibujando con monjes

Hace unos años hice este estupendo viaje y nunca acabé de publicar todos los dibujos que hice en Asia. Creo que uno de mis favoritos es este templo, en Luang Prabang. Mientras lo dibujaba, un pequeñisimo monje de no más de 9 años me observaba ensimismado. No tenía permitido hablarme, así que se moría de ganas de juguetear con mi material. Poco a poco se fueron acercando más y más monjes, y alguno de ellos finalmente me habló en inglés para preguntarme porqué dibujaba. Vaya pregunta. Es mi forma de meditar!!

Laos

Algunas reflexiones sobre mi viaje por Asia las fui escribiendo en mi cuaderno de viajes. En concreto el tema de no poder beber vino (o no poderlo pagar, mas concretamente) fue algo que me llevó a probar bebidas locales de lo más variadas. Y la mejor, el jugo de coco verde, inigualable e imposible de adquirir en Europa.