Correr? Pa qué, pa ná.

Mi marido se esfuerza en correr maratones. La última a la que fuimos fue la de Novi Sad, en Serbia, hace ya unos meses. Al menos esta fue curiosa, porque no había practicamente extranjeros, y nos animaron mucho por haber ido.

Una muestra de lo mucho que tiene que crecer económicamente el país es este dibujo. En España, todo el mundo que corre maratones lleva zapatillas super mega pijas, que si pronación, que si supinación, geles con minerales, los puestos de avituallamiento repletos de química…

Los pobres serbios corrian con estas zapatillas de tenis de los 80, con agujeros, e hicieron mejor tiempo que mi marido con las Asics Gel Kayano 16 que le debieron costar una pasta que ni quiero pensar.

Correr por correr, es tontería.